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Conoce a tu equipo

¿Cuánto tiempo le dedicas a tu equipo? ¿Qué conoces de las personas con las que compartes tu jornada laboral? ¿Qué sueños tienen a nivel profesional y personal?

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Publicado el 20/03/2025 

¿Cuánto tiempo le dedicas a tu equipo? ¿Qué conoces de las personas con las que compartes tu jornada laboral? ¿Qué sueños tienen a nivel profesional y personal?


Hoy en día muchos estamos de acuerdo en que tener a buena gente y una compañía sólida puede ser crucial, incluso por encima de la famosa facturación, el atractivo EBITDA o los tan preciados clientes.

 

Las personas son las que hacen que las cosas sucedan, con niveles de cumplimiento que pueden variar desde lo más bajo hasta lo más alto, e incluso superar lo que jamás imaginamos. Por lo tanto, la pregunta es inevitable.

 

 

¿Conoces realmente a tu equipo?

 

Antes de responder de forma rápida, casi por impulso, debido a lo obvia que puede parecer la pregunta, tómate un momento para reflexionar: ¿Cuánto tiempo dedicas al mes a cada persona? ¿En qué contexto, de qué hablas con ellos y qué sabes realmente sobre sus ilusiones, sueños, dificultades y trayectoria profesional? Además, ¿conoces sus motivaciones tanto personales como profesionales?

 

En el mundo actual, ser auténtico es imprescindible, ya que es lo que te hace ser tú mismo, diferente y único. En un entorno competitivo y lleno de buenos profesionales, cuidar de tu equipo es fundamental, ya que tienen muchas oportunidades en el mercado. Ser humano marca la diferencia entre conocer realmente a las personas con las que compartes objetivos, metas y sueños profesionales, o quedarte en un nivel superficial que no te permite generar una relación emocional profunda. En la vida actual, esto es lo que realmente marca la diferencia entre que tu equipo te siga tanto en los buenos como en los malos momentos.

 

Hoy en día, las personas buscan y necesitan líderes con los que se puedan identificar, pero también que comprendan que cada individuo es único. Cada persona tiene sus propias motivaciones, ilusiones, frustraciones y vida personal, incluyendo la conciliación entre su vida laboral y personal. Además, en cada etapa de su carrera, todo esto evoluciona. Lo que más necesitan es cercanía, humanidad y entendimiento, creando puentes entre ambas partes para ayudarles a brillar y crecer dentro del proyecto y la compañía.

 

Solo así conseguiremos tener personas felices, que aprendan, que se sientan reconocidas y fidelizadas a largo plazo.

 

Para lograrlo, ¿cuánto tiempo realmente dedicamos a seleccionar a las personas adecuadas? ¿Estamos tomando el tiempo necesario para asegurarnos de que encajen con la cultura y los objetivos de la empresa? Y, más importante aún, ¿qué tan enfocados estamos en invertir tiempo y esfuerzo en quienes ya forman parte de nuestro equipo?

 

Conocer a tu equipo no se trata solo de tener charlas informales (aunque también es importante). Se trata de entender su vida personal, preguntar por sus motivaciones e ilusiones, y a partir de ahí, alinear sus objetivos con los de la empresa. Así, podemos obtener el mejor beneficio para ambas partes, fomentando un ambiente de crecimiento mutuo.
Conocer a tu equipo es una cuestión de retarlos, de darles espacio para que demuestren en cada momento que están dispuestos, preparados y motivados para ofrecer lo mejor de sí mismos.

 

¿Cómo conoces a tu equipo en el ámbito profesional? ¿Cómo les desafías para que crezcan? ¿Cómo descubres quién puede dar más y quién ya ha alcanzado su límite?

 

Es importante dar espacio a las personas, plantearles un desafío o un objetivo, y observar cómo se desarrollan sin intervenir. De esta manera, podemos descubrir el verdadero potencial de cada miembro del equipo. A partir de ahí, podemos ayudarles a mejorar, crecer o incluso redirigirlos a otro proyecto si este no es el adecuado para ellos. Pero, ¿cómo descubrirlo si no se les brinda ese espacio, ese reto y esa equidad de oportunidades que todos merecemos?

 

Así es como, verás realmente como están las personas de tu equipo, porqué los hechos, el lenguaje no verbal, hablan mucho más que una conversación a puerta cerrada o tomando una cerveza a modo informal e incluso haces que ellos mismos se descubran mucho más, porqué no todos tenemos claro que queremos en todos los momentos de nuestra vida personal y profesional.

 

Os animo a reflexionar sobre cuánto conocéis a vuestro equipo, lo más importante que uno puede tener, y qué tan felices son. ¿Están aprendiendo lo suficiente? ¿Reciben el reconocimiento que merecen? ¿Les retáis lo suficiente y les dais el espacio para brillar? A partir de aquí, ¿qué nivel de gestión personalizada aplicáis con cada uno de ellos para que puedan desarrollarse al máximo a vuestro lado?

 

 

Marc Castellví